Muy bien Lara se nota que los arrañeses tenemos clase pa ganar todo tipo de cosas, el futbolín, los disfraces... y Ahora el rally fotográfico jejeje, y con una arrañesa como protagonista.
martes, 11 de septiembre de 2007
jueves, 30 de agosto de 2007
Se acaba...
Todo lo bueno siempre se acaba, todos lo sabemos y tantas veces nos damos cuenta de ello. Dias sin madrugar con el cielo no muy despejado, y tu abuela ya haciendo la comida que durante el año nadie te hace. Noches de locura recorriendo verbenas de pueblos, bailes y bailes hasta el amanecer. Y de nuevo volver, sin ver a los colegas que más fiesta tienen en el cuerpo, sin ver esos tacones de espanto y esas cañas corriendo por las manos. Volver... para nada nuevo encontrar, deseando que llegue de nuevo el verano...
martes, 5 de junio de 2007
A las nueve
La mesa puesta. Todo en su punto exacto, el plato, a su izquierda el tenedor y a su derecha la cuchara. Carmen puso una tapa a la sartén que escondía la cena. Las nueve en el reloj, el inicio del parte de la noche en la televisión, y aún se oían el cantar de los pájaros bajo los últimos rayos de sol. A la espera de que su marido llegase de la rutinaria y típica cerveza de las ocho, decidió aprovechar para regar.
Dejó la puerta de la trascocina abierta y subió las escaleras hasta la cochera. Allí llegó a la calle. El buen tiempo se advertía al escuchar ya las voces de aquellos vecinos que atraídos por él, sacaban sus sillas y se sentaban a tomar la fresca.
A su paso, cuadrilla de gatos esperando los restos de comida de sus diversas cuidadoras y el poco sol enfrente, ocultándose en el horizonte. La casa de su hija estaba próxima a la suya. Las flores primaverales eran resultado de sus propias manos y cuidados. Rosas queriendo salir de sus capullos. Deshizo de las hojas secas a los geranios y refrescó el césped con la manguera. Ya estaba el pequeño murciélago revoloteando por el jardín como cada noche.
Cuando las plantas ya quedaron satisfechas, se marchó de nuevo a la plaza. El peculiar sonido de la furgoneta que parece desgarrarse cada vez que se arranca, llegó a sus oídos. Su marido, en su ausencia, y como tantos cientos de atardeceres se encaminaba a la granja, a cerrar las ventanas a conveniencia del rumbo del viento.
Con rápido paso llegó a casa y se encontró encima de la mesa con el plato, sin usar. (La tele, el alivio perfecto para otra espera…)
Dejó la puerta de la trascocina abierta y subió las escaleras hasta la cochera. Allí llegó a la calle. El buen tiempo se advertía al escuchar ya las voces de aquellos vecinos que atraídos por él, sacaban sus sillas y se sentaban a tomar la fresca.
A su paso, cuadrilla de gatos esperando los restos de comida de sus diversas cuidadoras y el poco sol enfrente, ocultándose en el horizonte. La casa de su hija estaba próxima a la suya. Las flores primaverales eran resultado de sus propias manos y cuidados. Rosas queriendo salir de sus capullos. Deshizo de las hojas secas a los geranios y refrescó el césped con la manguera. Ya estaba el pequeño murciélago revoloteando por el jardín como cada noche.
Cuando las plantas ya quedaron satisfechas, se marchó de nuevo a la plaza. El peculiar sonido de la furgoneta que parece desgarrarse cada vez que se arranca, llegó a sus oídos. Su marido, en su ausencia, y como tantos cientos de atardeceres se encaminaba a la granja, a cerrar las ventanas a conveniencia del rumbo del viento.
Con rápido paso llegó a casa y se encontró encima de la mesa con el plato, sin usar. (La tele, el alivio perfecto para otra espera…)
jueves, 24 de mayo de 2007
Reflexionando...
De nuevo vuelve la calma, y suena su voz aterradora trás mis papeles. No puedo seguir estudiando, me digo, mirando constantemente de un lado a otro. Quiero despejarme del todo, volar, ser libre, dormir... irme a casa.
Un día sí, y el siguiente también, que remedio. Leyendo en la biblioteca apuntes atiborrados de letra negra, oscura, indescifrable.
"¿Te gusta lo que estudias?". Sandra me pregunta sin preocuparse en sí su tono de voz será muy alto para el lugar en el que nos encontramos.
"Bueno..." Le digo absolutamente defraudada.
"¿Y por qué sigues?"
"Por ser algo en esta vida..." Ambas dejamos de mirarnos y nos centramos en lo que tenemos delante, letras y más letras que intentan cobrar algún sentido...
Un día sí, y el siguiente también, que remedio. Leyendo en la biblioteca apuntes atiborrados de letra negra, oscura, indescifrable.
"¿Te gusta lo que estudias?". Sandra me pregunta sin preocuparse en sí su tono de voz será muy alto para el lugar en el que nos encontramos.
"Bueno..." Le digo absolutamente defraudada.
"¿Y por qué sigues?"
"Por ser algo en esta vida..." Ambas dejamos de mirarnos y nos centramos en lo que tenemos delante, letras y más letras que intentan cobrar algún sentido...
viernes, 18 de mayo de 2007
40días!!!
Un adelanto de lo que son los san juanes...
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Desde pequeña he oido decir que quien va a fiestas de SAn juan siempre repite... y como se que quereis más... SanJuaneando.com
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Desde pequeña he oido decir que quien va a fiestas de SAn juan siempre repite... y como se que quereis más... SanJuaneando.com
lunes, 14 de mayo de 2007
A tí...
Las semanas que nadie necesita, pesadas sin saber cuando volver. Añoranza perdida, que un día tuve esperando cada fin de semana, ahora se convierte en un universo incierto. Los campos ya verdes, y altos haciendo tiempo hasta que un color amarillo los cubra anunciando la llegada del verano. La escarcha todavía protagonistas de las madrugadas y el mediodía calentorro a su paso por la fuente, el castillo, la plaza y las calles y calles que hacen el pueblo. Quién te olvida, y quién te quiere. Quién te aprecia y quién te abandona. Allí nos encontraremos todos en alguna fecha señalada, como de costumbre y compartiremos nuestras nuevas vidas inmortalizando nuestra apreciada infancia y adolescencia. Eternamente estarás ahí. Acogiéndonos a nuestro antojo y voluntad. Muro, ciudad romana arrinconada, ciudad medieval quemada. Muro, lleno de tesoros todavía sin descubrir. Sobrevive a esta masacre de civilización, sobrevive al mundo aterrador que amenaza con renunciar a todas las pequeñas aldeas que sólo albergan los ancianos y demás valientes que allí se quedan. Sobrevive, aunque tan triste sea decirlo y vociferarlo, para los que gozamos con la idea de retornar.
lunes, 23 de abril de 2007
La última rosa
He comprado una rosa roja. Hacía tiempo que no invertía en mi escasa colección de flores secas. Y digo escasa porque no llegarán a una docena, pero aseguro que son bellas como su designación indica. Pero esta última es distinta a las demás. Mi mente no estaba segura de ello, mi mente estaba cansada ya del día chocante y pegajoso. El tiempo se hace lento y aburrido, un sin sentido constante que mi cuerpo débil y atractivo ya no aguanta. ¿Qué hacer ante tanta y tanta desilusión conquistada sin ningún esfuerzo ni logro premeditado? El problema de la indecisión me abruma con constancia cuando ya no se si es mejor un corte frío de venas entre el vapor del agua caliente sobre mi cuerpo en la bañera, o si un gran colocón de una mezcla entre pastillas y sobres diversos de medicación obtenidos en una farmacia. Poco valor parece surgir de mi sudor de primavera. Y mi alma vagando desnuda entre estas paredes, de tan distinguida y desgraciada ciudad, buscando la salida a este infierno convertido en vida. Morir joven, con la perfección de la adolescencia, ya escondida entre las garras de la madurez. La rosa es para mi funeral.
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