jueves 29 de mayo de 2008

Momentos ásperos, sentimientos que no llegan

Te dejo de lado y me olvido de ti. Es que hay momentos en que me cuesta tanto lanzarme y abordarte con las yemas de mis dedos... Pero de vez en cuando vuelvo, después de hechos injustos, de palabras que suenan mal a mis oidos, de sentimientos que me envuelven en mi oculta soledad. Me gustas, te necesito, pero soy incapaz de ser regular contigo, de que me lleves a tu rutina diaria. Y no te pido que me mimes, porque cada vez que leo lo que contigo hice me siento arrepentida de no haberte seguido cada día, todos los días. Tú que siempre has estado ahí en mis peores realidades, en mis más horrorosas pesadillas, y yo así te correspondo, sin pensar en ti cuando veo que la vida sigue y yo no reparo en sus defectos y en sus malas acciones hacia mi persona. No puedo comprometerme contigo, o porque no llamarte de usted, que te lo mereces. Pues eso, no puedo comprometerme con usted, porque ya no soy fiel a nada y me costaría un mundo. Tan bonito nombre que tienes, y que tantas veces lo desperdiciamos en nuestros conversaciones, en nuestros contextos, en cada persona que dice que te hace, y lo hace tan mal que está faltando a tu persona. Escribir, para muchos es vivir, para otros resucitar, y para muchos de nosotros soñar.